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Mar del Plata, Buenos Aires, Argentina.

Deporte

Deporte Mientras termina de aparecer el juego que busca Hugo Tocalli. Mientras se va haciendo cada vez más sólido atrás. Mientras trata de forjar su identidad, por ahora bastante más ligada a la efectividad que a la belleza. Mientras el goleador del Sudamericano sigue siendo argentino y se llama Cavenaghi. En definitiva, mientras logra convencer y convencerse, el Sub 20 argentino se ilusiona. Gana. Se afianza. Crece. Y se acerca, paso a paso, a la ronda final del torneo.

Los números lo dan bien, perfecto: dos jugados, dos ganados, con nivel futbolístico en ascenso y con pronósticos más favorables aún. No brilla como el DT y los hinchas quisieran, pero el Sub 20 sigue ganando. Anoche, ante Chile, se lo vio más suelto al equipo, menos nervioso, más preciso y con ratos de buen fútbol. Ganó apenas por un gol —cuándo no, Cavenaghi—, pero es verdad que la diferencia pudo ser mayor.

Argentina prácticamente está clasificada, ya que lidera su grupo junto a Paraguay, ambos con seis puntos. Ahora, mañana a las 20, se viene Venezuela. Con un triunfo, adentro...

Tocalli había echado mano al plantel para tratar de llevar luz a los sectores más oscuros del equipo. Por algunas obligaciones y por ciertas necesidades, para este segundo partido el DT argentino había metido cambios en todas las líneas. Y esas modificaciones, de nombres y hasta de posiciones, le comenzaron a dar resultado de entrada. Porque anoche, apenas arrancó el partido ante los chilenos, al Sub 20 se lo vio mejor en dos aspectos: tenencia de pelota y volumen de juego.

Sin los nervios del debut aparecidos ante Colombia, y sin tantas imprecisiones como en aquella primera noche, los chicos aumentaron su capacidad de manejar la pelota. Y eso trajo aparejada una mayor potencia ofensiva. Aún bastante lejos del brillo, lo concreto fue que se dio un paso adelante en lo futbolístico.

La defensa, con Romero, Walter García y Pinola, se mostró sólida, casi sin fisuras. Por algo este Chile, que intenta jugar bien pero al que le falta convicción y polenta, casi ni le llegó en el primer tiempo. Y cuando lo hizo, rara vez, fue por tiros desde afuera de uno de sus volantes centrales, Estrada, lo mejorcito del adversario.

En el medio, con Mascherano y Hugo Colace cortando todo y jugando rápido, fue la zona donde Argentina comenzó a hacerse fuerte. Porque el capitán, más allá del gran pase gol a Cavenaghi, estuvo siempre donde tenía que estar: ni un metro atrás ni un metro adelante. Ni un rato antes ni un rato después: siempre a tiempo. Y Colace, el chico de Argentinos, fue el ladero ideal.

Jonás Gutiérrez, por la derecha, tuvo bastante más participación de la que había tenido su antecesor, Pablo Zabaleta. Y por el otro lado, con Carrusca parado en el lugar de Charras, también hubo incursiones ofensivas. Menos, claro, pero las hubo...

El enganche esta vez no fue Tevez sino Patricio Pérez. Y el pibe de Vélez le dio al equipo cierta elegancia que, en verdad, venía faltando. Carlitos Tevez se fue bien de punta, allá arriba, para arrimarse lo más posible a su compadre Cavenaghi, y fue en este sector donde mejor parece funcionar el 10. Porque fue de lo más desequilibrante que tuvo el partido en su etapa inicial. Buscó, tocó, aguantó, luchó y gambeteó. Todo eso, y bien, hizo el de Boca.

Claro que, como ante los colombianos, para que Argentina gritara gol hizo falta que Cavenaghi, el Toro, el de O'Brien, el 9 de River, entrara en acción. Dejó pasar una chance, a los 9, cuando no pudo conectar con la cabeza un centro desde la derecha. Pero a la segunda que tuvo... Exacto: para ponerse a tono con su esencia, no perdonó. Fue a los 24. La recibió de Mascherano, la dominó, miró y la puso entre el primer palo y el arquero Pinto. Uno a cero, previsible, justo, lógico...

Lesionado Pérez, Tocalli apostó a Belluschi y ganó en dinámica, no así en prestancia. Lo tuvo otra vez Cavenaghi, pero Toro se la sacó sobre la línea. Chile jamás puso un hombre mano a mano con Eberto. Sobre el final, Pinola se equivocó reaccionando contra Pinilla: roja para dos... Esta agresión fue el único paso atrás...

Abril Trama

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